Compila 150 poemas inéditos de Antonio Cuesta Marín

Un total de 150 poemas inéditos de Antonio Cuesta Marín, escritor desconocido en el medio literario mexicano pero con una de las producciones poéticas contemporáneas más singulares, han sido reunidos en el libro Sonetos profanos, el cual fue presentado al público por su compilador Ignacio Betancourt, investigador de El Colegio de San Luis en un evento realizado en el Museo Federico Silva. Escultura Contemporánea.

Publicados recientemente bajo el sello de Ediciones del Ermitaño, los Sonetos profanos de Antonio Cuesta (quien falleció en abril pasado a la edad de 80 años sin saber de la existencia del libro) están ligados a la sexualidad, contra la mojigatería, llenos de indignación social contra los políticos, pues él estaba ajeno al campo literario como editoriales, críticos o revistas, y escribía por escribir no para publicar, afirmó Betancourt.

Acompañado por el director del Museo Federico Silva, Carlos Beltrán Briceño, el investigador resaltó que esta producción poética es un alegato aún vigente ya que una violencia verbal y creativa como la de Antonio, quien hace alarde del manejo del ritmo y la versificación, se vuelve espléndida, extraordinaria y atemporal. La poesía de Cuesta Marín es dura, grotesca, violenta, alejada de los cánones de la lírica tradicional. Fue escrita entre la segunda mitad de 1970 y la primera de 1980.

Intercalando la lectura de algunos de los sonetos con comentarios sobre la vida que llevó Antonio Cuesta, quien tenía el mote de El Alquimista, Betancourt recordó cómo llegó la obra a sus manos. Y eso sucedió a finales del siglo XX cuando se desempeñaba como directivo cultural de la Universidad de Chapingo, donde el hijo de Guadalupe Marín y Jorge Cuesta había sido catedrático y quien lo visitó para entregarle más de 300 sonetos con la intención de que fueran publicados.

Betancourt dejó el cargo, intento divulgarlos antes pero fue hasta esta década cuando la Ediciones del Ermitaño, especializada en poesía y literatura erótica se interesó en el material que alude a la obra de Renato Leduc y Salvador Novo.