Poesía

  • Platero y yo

    Platero y yo

    Juan Ramón Jiménez

    Hace cien años, en la Navidad de 1914, se publicó por vez primera la más famosa obra de Juan Ramón Jiménez, Platero y yo. Complejo en su sen...
  • Ojos caídos. 250 fábulas contemporáneas

    Ojos caídos. 250 fábulas contemporáneas

    Víctor Roura

    Vano enamoramiento. ¡Qué estupidez ésa de no querer amar a alguien por temor al vano enamoramiento, como si todo enamoramiento no fuese anti...
  • Tenues respiraciones

    Tenues respiraciones

    Víctor Roura

    Mi boca, en delirio último, ha robadoel lunar que habitaba en su cadera.Ella lo sabrá cuando yo me muera
  • Una lección de poesía para mi padre

    Una lección de poesía para mi padre

    Glenn Colquhoun

    Quizá lo más difícil de lograr, cuando nos decidimos a ser poetas, es convencer a nuestros padres de que esa profesión que elegimos o esa pa...
  • Finísimas sopranos

    Finísimas sopranos

    Víctor Roura

    TodavíaDespués de hacer el amor por primera vez,ella le preguntó si la quería.—Todavía —respondió él.Al año de su enamoramiento, él le regal...
  • Sonatina de insomnio

    Sonatina de insomnio

    Mauricio López Valdés

    Escrito de modo intermitente durante casi tres décadas,Sonatina de insomnio consta de cuatro núcleos textualeso movimientos, a la manera est...
  • Transfiguraciones de la dama de agua

    Transfiguraciones de la dama de agua

    Perla Schwartz

    La Dama de Aguase aleja de su tristezaignorasu pesadumbre.Vislumbrael espectro naranjade lo impredeciblese sometea los mandatos del Azar.
  • Pero no odas (Aforismos, epigramas, sátiras, elegías…)

    Pero no odas (Aforismos, epigramas, sátiras, elegías…)

    Juan Domingo Argüelles

    Para insultar a su adversario un politico inculto aunque famoso (no son escasos éstos en el reino) lo acusa, sin rubor de analfabeta, Ignora...
  • Celda y señora del canto

    Celda y señora del canto

    Ciudad de México

    Aura María Vidales

    "Imaginaria urbe, quimeraaparador, espejos desdoblándosede una a otra luzseñora de un sinfín de rostrosque no se encuentran.Ciudad que fue d...
  • Alba de otra jornada

    Alba de otra jornada

    Guadalupe Flores Liera

    Debí yo misma hace años de arrancarme la frente, para qué necesito cargar como una piedra algo que me provoca dolor, algo que se revuelca en...
  • Perder el tiempo

    Perder el tiempo

    Gilberto Meza

    Llegué con mi sombrero, te dejé mi tarjeta de presentación y me puse a esperarte fingiendo que no tenía prisa.
  • Señales de tiempo

    Señales de tiempo

    Sergio Vicario

    Todo aquí comienza frente al aspecto monótono de geometrías pesadas cuyas calles, que se abren al discurso de los pasos, sueñan aún con el d...
  • Artificio del duelo

    Artificio del duelo

    Kyra Galván

    Los muertos me hunden en el reclamo, restregándome su rabia. Me persiguen con aspavientos, con diálogos imaginarios de pierna cruzada y de s...
  • Corazonadas

    Corazonadas

    Víctor Roura

    Insólito anuncio: “Te amo, mas renuncio por no amarte a diario”.
  • Todo este silencio

    Todo este silencio

    Alberto Blanco

    Tal vez amamos descalzos en la hierba la luna fresca • Río de nubes un mundo sin visiones y estrellas rojas
  • La sed de los cadáveres

    La sed de los cadáveres

    Armando González Torres

    Por la delicada red del misterio por el sutil círculo aleatorio que gobierna los instantes sublimes que preside la fe, el deseo y la lágrima...
  • Trasiego

    Trasiego

    Alejandro Sandoval Ávila

    Las hijas cantan frente al espejo la canción de sus sueños. Soy reflejo que las mira y me ven con el asombro de su imagen trastocada. Descub...
  • Tres veces gatatumba

    Tres veces gatatumba

    Eduardo Villegas Guevara

    Algunos pequeños crecieron en grandes confiterías. Pero no todos saborearon aquella suerte. Hubo otros que brotaron de un sueño y para contr...
  • Xochitl Uchitelnitza

    Xochitl Uchitelnitza

    Roberto López Moreno

    Matiz del pétalo de Homero a Pablo. Heroico. Éxtasis del cenzontle, miel de la abeja y de la nube sube a coronar la estrella que habrá de de...
  • Me lleva el tren

    Me lleva el tren

    Lilian Broeck, van den

    Entre las comisuras de sus dedos de los callejones sin entrada de ventanas no construidas de las puertas me detiene el tacto la posibilidad ...
  • Mi secreto

    Mi secreto

    Salvador Mendiola

    Nuestros cuerpos que se sueñan como el pan en la cena sagrada de los adúlteros El pan que con vino consagra el cordero que libera/la corona ...
  • Rumores de la arboleda

    Rumores de la arboleda

    Federico Arana

    Entre estos y aquellos mares hay cielos hay cauces de vida bosques cerrados crueles enconados hirvientes cementerios trata de inventarles no...
  • Apasionada

    Apasionada

    Ethel Krauze

    Sabes a viaje por el lecho entre el durazno de sábanas y el follaje humedecido que nace de los besos.
  • Palabra el cuerpo

    Palabra el cuerpo

    Luis Tovar

    Cuerpo de palabras Ni pose ni eufemismo Lo único que tengo Sólo la voz me pertenece Soy letra y soy vocablo El resto es mundo Afuera ajeno l...
  • Presencia en fuga

    Presencia en fuga

    Carlos Herrera de la Fuente

    Nada te salva de tu culpa insoportable y, sin embargo, eres tan inocente como el recién nacido que quiebra en llanto. Oigo el gemido fugaz d...
  • Humanidades

    Humanidades

    Raúl Renán

    Vamos a demostrar que la literatura cambia la vida: una mujer por descuido se asoma a mirar por la barandilla y se precipita al vacío. No. U...
  • Impostergable diluvio

    Impostergable diluvio

    Atzimba Medina

    Terso, el viento que vaga. Inmerso todo de golpe en el invierno finito. Los poros desde el ocaso beben la nieve del vientre fragmentado, cop...
  • Treinta decasilabos descalzos

    Treinta decasilabos descalzos

    Víctor Roura

    Una relación muerta no puede ser revivida ni con palabras de aliento, a menos que ambos amantes quieran proseguir indiferentes con el simula...
  • Miluna

    Miluna

    Rossi Blengio

    Hermano Sol, hermana Luna, hermano Lobo, hermana ninguna. Soy la mujer luna, aunque la aurora y el paso de la noche no despejen el misterio ...
  • Los rincones de la sed

    Los rincones de la sed

    Mario Arturo Ramos

    Sí, muchacha de cabellos australes, sé que no puedo detener el destino de los nómadas, la vida es así: siempre partir, te espera el viejo Bu...