‘Memorias de un desertor’ (2016)

El pasado otoño volé a Guadalajara de Jalisco para participar en el XX Congreso «San Jerónimo» de la Organización Mexicana de Traductores y visitar, por primera vez, la mayor biblioexpo de la hispanidad: la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara. Entre los libros que me traje en la maleta de vuelta, quiero recomendar a los médicos una novela bien reciente: Memorias de un desertor, del pediatra Francisco González Durán de León.

De corte claramente testimonial y autobiográfico, la trama sigue el modelo clásico de las novelas de formación o aprendizaje: en este caso, centrada en la evolución y el desarrollo físico, psíquico, moral y social de Patricio Rodríguez Juárez, alter ego del autor. Nacido en una familia numerosa de clase media y súbitamente huérfano de padre en plena adolescencia, la rendida admiración por la figura de su progenitor, pediatra, lleva al joven Patricio a matricularse en una de las mejores facultades de medicina de Méjico: la Escuela Médico Militar, cuyo lema es «la salud como meta, el honor como guía» y que justamente hoy, 15 de marzo, celebra su primer centenario (1917-2017).

En nueve capítulos y más de trescientas páginas, González Durán traza un vívido retrato —tomado del natural— de cómo era la formación médica que recibían los estudiantes cadetes de la prestigiosa academia castrense en los años ochenta. Y se sirve de él como telón de fondo para la historia de un conflicto personal de principios: el que estalla cuando el romanticismo, el humanismo y la firme conciencia de justicia social —muy en la línea jesuítica de la liberación— de un joven enamorado de la ciencia médica, pero con nulo espíritu militar, chocan frontalmente con la disciplina, la rigidez y la obediencia a ultranza características del espíritu militar. Toda la novela es, básicamente, la historia de una rebeldía; una sucesión de conflictos con sus superiores que desencadenan una profunda crisis existencial y, a la larga, llevarán a Patricio, ya oficial médico en ejercicio, a plantearse la posibilidad de desertar en campaña, uno de los delitos más graves tipificados en el código penal militar en cualquier ejército del mundo.

Fernando A. Navarro